martes, 2 de octubre de 2007

Todo empezó con el ambiente fresco de la mañana. Y siguió con tiempo perdido, pasos perdidos, palabras perdidas... Y apareció: sin la seguridad de que fuese un caballo o un rey (¿o tal vez una sota?) lo que provocó la sensación de que algo estaba cambiando y no podía evitarse.
Un día, y otro, y otro... Sin saber si el tiempo está siendo malgastado o vivido. Sin ninguna sensación clara. Al menos aparentemente.
Porque en el fondo, a menos que vayan acompañadas de algo más, todas las palabras son lo mismo: "words, words, words". Y pensar que a Hamlet lo tacharon de loco por ello. Como a Tom Sponson. Como a todo el que alguna vez se cuestiona más allá de los límites establecidos por no se sabe bien quien. Los límites entre la cordura y la locura nunca están claros. O pueden estarlo en cuanto que unos evitan reconocer la realidad y otros no tienen reparo en proclamarla a grandes voces. Unos sólo repiten palabras, palabras, palabras y otros las acompañan con ideas propias.
Entonces, ¿quién está loco?; y ¿en qué medida sus sensaciones pueden ser reales?

martes, 10 de abril de 2007

Nunca sé cómo empezar una carta. He pensado miles de frases con las que dar comienzo, pero nunca llegué a escribir nada. Esta noche volví a pensar en otro principio (¿por qué siempre de noche?) que se quedó en nada. A veces consigo pensar en cada una de las oraciones que voy a poner, pero no llegan a papel. Tal vez por vagancia o porque por la mañana no me acuerdo o me parece ridículo o quizás porque me falta tiempo.
Tal vez es que no necesito escribir cartas, porque puedo decirte todo lo que quiera. Pero es que quiero que lo tengas, que no se lleve el viento las palabras, sino que permanezcan.
Creo que una con fecha de 2004 dice exactamente lo mismo en latín: "verba volant, scripta manent", sí, estaba ahí, junto a un velero rojo y cristales de arena y cenizas. Y tampoco llegué a dártela nunca...

jueves, 3 de agosto de 2006

Puedo sentir cómo la soledad está ligada a mí, no de forma trágica sino por mi forma de ser, igual que estaba ligada a los Buendía.
Puedo ver reflejados en los ojos negros del coronel Aureliano Buendía mis ojos azules, porque somos la misma persona viviendo en realidades distintas.
También a mi alrededor un Macondo se destruye.

lunes, 19 de junio de 2006





Pena que los recuerdos no puedan guardarse en una cajita de verano...
Pero se oyen unos versos, que recita una voz grave, y que una vez fueron un cuento de rebajas para un pirata...
Existen ilusiones que no se pierden nunca.

sábado, 11 de marzo de 2006

Creo que en algún momento de la noche me quedé dormida. No sé si fue el cansancio o el peso del vacío que aumentaba con el peso del día...o tal vez sólo quería soñar.
Pero mi inconsciente me jugó una mala pasada. No sé por qué soñé contigo. No quería soñar contigo.
Y me desperté. No sé si fue porque no quería que aquello siguiera o porque el móvil sonaba.
Me desperté con una sensación rara, como si aquello ya hubiese sucedido otra vez.
Contesté al teléfono.
Y alguien al otro lado me tarareó una canción...

...I can't remember how to be all you wanted
I couldn't ever love you more
I couldn't love you more
I couldn't love you more ...

sábado, 28 de enero de 2006