miércoles, 12 de septiembre de 2012
Septiembres infinitos
Las posibilidades infinitas a menudo se quedan encajadas en las mismas líneas esquemáticas que guían sus idealizaciones las mañanas de un septiembre que no ha cambiado en nada desde las dos últimas veces que ha venido de visita. Siempre trae acordes salidos de las mismas manos que impiden contactos con realidades objetivamente ciertas y hacen que se mantenga a diez metros del suelo, invirtiendo cadenas lógicas que indican la diferencia entre fantasías y verdades. Subjetivamente sus únicas certezas forman parte de un mundo que sólo existe en su septiembre, regidas por la melancolía al no hacerse efectivas en el resto de planos que quedan fuera de su universo creado a medida. Por el echar de menos siempre, incluso cosas que no han existido nunca. Cosas que aún no han pasado. Vidas que nunca serán factibles. Historias que al cerrar los ojos se ven tan nítidas, tan corpóreas, tan recuerdos, que parece imposible que no hayan sucedido aún.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Nostalgias de mar
Cuando floto en el agua me vuelvo azul y arrugada sin ser vieja. Me muero de ganas de ser azul. De ganas de este ahora.
No espero. No odio mis piernas. No hago listas. No pasa el tiempo.
Agosto no termina.
Floto.
Y me vuelvo azul poco a poco, como un pez sin escamas. Y me arrugo, como una vieja sin serlo.
***
Y sin embargo tú sólo piensas que te mueres de sed.
No espero. No odio mis piernas. No hago listas. No pasa el tiempo.
Agosto no termina.
Floto.
Y me vuelvo azul poco a poco, como un pez sin escamas. Y me arrugo, como una vieja sin serlo.
***
Y sin embargo tú sólo piensas que te mueres de sed.
jueves, 9 de agosto de 2012
Extravíos
Siempre ha pensado que la vida entera es poesía, y aún así le duele un poco no formar parte del "pero a veces sonríes y te extravías en ti misma" de Antonio Gamoneda. Días poéticos después, poesías diarias después, en medio del calor sofocante de agosto, empezó a trastocar significados de palabras demasiado comunes como para ser propias de realidades idílicas, fruto de la deshidratación o del ver que la poesía más extraordinaria sale de mundanos Florentinos Ariza decrépitos. Así que, extraviada en la mentira de un eterno después que se convierte en antes con sólo pestañear, mezcló caminos con máquinas del tiempo. Lugares y épocas. Estaciones. En la mentira de un siempre o un jamás que suelen quedarse a medio camino entre el demasiado pronto o demasiado tarde. En el espacio vacío que queda en medio de dos pasos. Con la ventaja de que ningún mapa señala el camino de infinitos cortados por transversales oblicuas que no van más allá de diez metros cuadrados de parqué.
...Dijiste hace años: En el fondo soy un asunto de luz...
G. Seferis
sábado, 7 de julio de 2012
Expectación
Mil visceralidades, casualidades,
mil viernes y lunes después
-ningún domingo-
me pregunto si no será el destino
si no serás tú
quien extingue entre olvidos momentos llenos de aventuras
de vida
que se pierden entre los rescoldos de la espera
igual que caen las últimas gotas de lluvia.
Despacio.
mil viernes y lunes después
-ningún domingo-
me pregunto si no será el destino
si no serás tú
quien extingue entre olvidos momentos llenos de aventuras
de vida
que se pierden entre los rescoldos de la espera
igual que caen las últimas gotas de lluvia.
Despacio.
viernes, 29 de junio de 2012
Mudanzas
Llegó el momento de un final tajante, un hasta siempre
ahora, después de tantos meses, después de una despedida silenciosa con un
cigarro en la ventana. Nuestra casa se ha vuelto cajas hoy. Ya no es nuestra. Ya
no es de nadie. Se ha vuelto maletas, tazas, zapatos, recuerdos, tristeza y abandono. Y por encima de todo nostalgia.
Llegó el momento de un final anexo a una vida que sigue…siempre.
Llegó el momento de un final anexo a una vida que sigue…siempre.
domingo, 10 de junio de 2012
Desesperanzas
De cuando el mundo no se para, pero la esperanza sí. Lo que
ayer eran un montón de “tal vez”, “a lo mejor” y “ojalá” dentro de mi cabeza,
hoy son un montón de nadas fuera de ella. La esperanza se queda atrás,
aplastada por rescates destructivos que ya han llegado y necesidades rescatadoras
que no van a llegar. Hoy. O ayer. En realidad poco importa cuando las utopías
quedan relegadas a la imposición, ya sea de un destino o de un sistema. Me di
cuenta de que los veleros rojos no existen cuando comprendí que nunca podría
ver llegar ninguno a Madrid.
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